▪Utilice siempre material recién preparado. Si la pasta empieza a endurecerse debido a que está iniciando su fraguado, ya no la use, deséchela y prepare pasta nueva.
▪Es necesario que humedezca previamente y de manera uniforme la superficie a recubrir para controlar y homogenizar la succión y bajarle la temperatura para que el empaste no seque tan rápido, todo lo cual facilita la aplicación de la pasta, mejora la adhesión, el fraguado y dureza y permite obtener tonos más uniformes.
▪Evite saturarla ya que esto provoca deslizamientos de la pasta aplicada y variaciones de tono.
▪Inicie la aplicación de la pasta en la parte superior del muro usando una llana lisa para distribuirla presionando siempre con firmeza sobre la superficie.
▪Procure siempre cubrir el muro completo en una misma jornada, de no ser posible, haga las terminaciones en las esquinas, orillas de ventanas, puertas, o en las juntas de expansión.
▪Extienda la pasta con desplazamientos ascendentes, de manera continua, sin interrupción y en una sola dirección.
▪Ejerza siempre una presión constante sobre el sustrato para formar una capa con el espesor deseado y manténgalo uniforme para que la tonalidad sea más homogénea.
▪Evite requemar la pasta con la llana y respete las juntas de expansión del sustrato.
▪Deje las orillas más gruesas para que permanezcan frescas por más tiempo y permita realizar los traslapes sin variaciones de tono.
▪Si requiere un espesor mayor, aplique el material en capas sucesivas, dejando la capa anterior con la superficie tan áspera como sea posible para lograr una mejor adhesión y espere que haya empezado a endurecerse para aplicar la siguiente.
▪Realice el acabado de la aplicación siguiendo las instrucciones recomendadas para el producto.
▪Si aparecen pequeñas fisuras por contracción durante el secado del material aplicado, recúbralas inmediatamente con pasta fresca para eliminarlas.
▪Al terminar la aplicación lave con agua las herramientas y utensilios usados mientras la pasta está todavía fresca.